domingo, 18 de octubre de 2020

Mio nonno è un astro in fiamme

Traducción: Rosalba Piazza 


Mio nonno è un astro in fiamme

mio nonno è una nube,

mio nonno, è una vampata.

Mio nonno rappresenta un luogo dove aggrapparmi

pero ondeggia

e si disloca,

e io perdo terra;

ondeggio a tratti con lui,

pero la sensazione di libertà

nell’aria, nel vuoto,

mi spaventa.

Mio nonno è diventato nomade,

proprio ora,

che in realtà è ancora più sedentario.

 

Mio nonno dice che lui ed io siamo computer

dice che ci sono rumori che a lui fanno rumore,

voci,

fantasmi, pazzi, scimmie.

Mio nonno sa che sono un computer.

sa che sono un motore

e persino ascolta i rumori del mio ventilatore quando ho fame.

Mio nonno non è pazzo.

Mio nonno non dice bugie.

Mio nonno mi ha detto che sa che io brucio cose

che lo aiuti a bruciare

che lo aiuti in questo

che a volte si deve bruciare,

cartericordicose.

A volte si deve bruciare,

Pulire.

Mio nonno a volte arde come una vampata,

è qui,

però a volte già non non c’è,

brucia, peró la sua fronte si mantiene fresca.

 

Molti anni ho cercato mio padre,

molti anni li ho sciupati cercandolo,

cieca.

Molti anni ho pensato

che le briciole che restavano sulla tovaglia,

le domeniche mattina,

erano la mia razione, la mia parte.

Se ricevi briciole, le meriti.

Ho ingoiato briciole,

le ho scelte,

pensando che mio padre stava nelle briciole,

in questa eucarestia di resti

di assenze, di mancanze;

cieca lo cercavo ma lui stava già qui.

Perché mio padre in realtà si incarnò in un albero,

mio padre era un cedro rosso

mio nonno è mio padre perché è un albero abete-cedro-pino.

Mio padre è la energia del fuoco, rossa,

è il legno rosso e le dita che la tagliano,

è il centro dell’albero, dorato e rossa.

è il sangue che scorre lungo il mio cuore di acqua, fiamma, vino.

Mio nonno mi alimentò, mi guidò, mi procurò, mi confermò,

mi diede,

mi diede tutto,

come il mare,

come le onde:

la spuma, la sabbia, gli scogli, i tronchi,

dare tutto fino a rompersi, fino a fratturarsi,

allora mio nonno non sentì paura.

 Mio nonno diede, mi diede

energia del sole, polo maschile,

carica negativa positiva, in me.

 

Mio nonno non è un granchio sulla spiaggia,

Mio nonno non è il cancro che gli mangia le ossa,

mio nonno non è il suo dolore, adesso.

Mio nonno ebbe il peso del mondo

ebbe fiori e denti e scimmie e vecchi

che gli ruotano vicino al viso.

Mio nonno sta, rimane, permane.

È rizoma in me,

nella casa, nelle pareti, in lei, in lui,

in noi, tutti.

Mio nonno rimane per sempre,

perché se ne va.

Mio nonno è mio padre e non mi abbandona.

Mio nonno rimane alla tormenta

perché è valoroso,

rimane perché il suo amore è il suo regalo più grande,

ed è la sola cosa che aspetta il mio cuore stanotte.

 

 


 

Orquidea Bezares

Supermarket


 

He pensado en ti tanto esta noche, madre,

los tilos brillaban tanto.

Un árbol, un alma,

una conversación dentro de un coche,

una habitación orientalizada.

Se un castaño, un nogal,

Se un alma, se un pino,

 se un avellano, un tilo.

Una noche de búsqueda,

Un lenguaje de aguacate o palta,

de duraznos, tomates, nectarinas.

Un lenguaje de asepsia,

de pasillos blancos

pero olor a marisco,

pero bandejas de carne,

 rellenitas de sangre,

bandejas envueltas en coagulante y recubrimiento plástico.

Pasillos de chocolate blanco,

de harina tamizada

de azúcar refinada.

Se venden almas de bajo presupuesto

se venden cuencas huecas,

pan de muerto, y

pan de mantequilla.

Suelo comprar manzanas en el supermercado

suelo no enorgullecerme de cada una de mis acciones

suelo evadir la responsabilidad,

de la forma más certera y absoluta.

Suelo encontrarme todavía con culpas y

con cosas para reprocharme.

Se buscan culpas en el supermercado:

llévelas frías o calientes

llévelas listas para comerse

o

para colocarse en la alacena.

Fruta escarchada y miel,

latas de frutas en almíbar, ego.

Se buscan promesas para llevar. 

Promesas y tortillas

compradas como pan caliente.

Recorro los pasillos blancos del supermercado

y pienso,

que desde hace tiempo conozco a un angel,

es un niño sonriente y castaño,

que a veces va descalzo,

más que caminar en un mullido colchón de nubes,

corre entre pasto crecido y lodo.

A veces, me he sentido tentada

de gritarle al saludarlo de lejos con la mano:

“sé que tú eres mi ángel”

Lo veo rodeado de una multitud de plumas

fuera de una carnicería de aves.

Creo que una tarde también vi a Dios

lucía como un mendigo,

un envejecido Wat Wilman,

un poeta herido

junto a un perro

eléctrico,

lamiéndose sus rugosidades.

Camino,

y veo papayas y sandías,

son de color verde amarillo,

como fronteras diluidas

o híbridos

entre jabones antibacteriales y bolsas de tomillo.

Y otra vez la asepsia,

y el olor a legía,

y botellas esmeriladas,

Y latas de almejas que no puedo pagar,

Fetidez de aguas negras, embotelladas.

Se vende incertidumbre.

Pase al pasillo 8 y encuentre,

De todo menos algo útil,

encuentre aquí todo,

menos la ternura,

menos los tilos brillando ahí afuera,

y las gotas de lluvia, tú y yo en medio de la noche,

todo menos la transparencia y el abrigo,

menos los frascos que se van quedando vacíos,

menos las luciérnagas chocando en la ventana como aquella noche.

Encuentre aquí la lucha de Sísifo,

encuentre aquí las etiquetas y el hiperconsumo.

Léase vale para todo

Hiperconsumo de cuerpos, de pieles,

Canibalismo y antropofagia,

tratando de colarse en nuestros corazones.

Pero ¡ah la noche y los tilos brillando!

sus hojas todavía mojadas,

sus hojas brillando allá afuera.

Rompamos el muro,

huyamos de los pasillos blancos,

corramos a jugar bajo los tamarindos .

Veo escurrirse

silencios y agua de perlas fuera de mi boca.

Vamos a encontrarnos con el verde que aun sobrevive ahí afuera.

Vámonos al viento negro.

Vamos a pelearnos con esta cultura de desecho

o comamos arroz chino y demos una vuelta,

y hagamos de esta noche

la ternura y la fiesta,

la magia y  la ternura,

la ternura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Orquidea Bezares

lunes, 13 de julio de 2020

El año de la pandemia


 Mayo 2020


Cuando era niña no sabía rezar
Ahora lo hago cada día
Creo que Shiva aun está dormido,
 Y nuestras oraciones lo arrullan,
hacen que el sueño todavía no termine.
Rezo cada día, y danzo,
Agradezco, ofrezco, y pido.
Mi verdadero padre fue un árbol de durazno.
Ven. Los duraznos aquí todavía florecen.
Ven. Huele a rosas blancas y a mezcal.
Aquí adentro todavía, a veces duele,
pero rondan pájaros azules.
Ven, si la tormenta nuclear todavía no termina
aquí dentro nadie puede tocarnos.

Necesitamos contacto humano.
Necesitamos ver las mariposas
¿recuerdas las nubes de cristal?
Ven. Los rosales todavía florecen.
Ahí afuera hay sólo mascarillas de gas, tanques,
 tanquetas de oxigeno
ahí la paranoia se vuelve líquida , gotea,
se cuela por debajo de la puerta.
Ven. Quiero cantarte una canción de cuna.
Ven. Aquí dentro todavía llueve,
la citronella todavía crece
Ven. Necesito un amor post Covid SRAS-COV-2
Ven. La palabra positivo nunca fue tan peligrosa.
Ven. Habrá peras y licor de frutas,
abriremos las ventanas y los roperos se vaciaran
Ven. Alargaremos las estatuas,
seremos huesos de aguacate y nubes de metal.
Ven. Abriremos las ventanas y podremos respirar,
una respiración, aguda, jadeante
Pro fi lác ti ca.
Ven. Nos quedaremos quietos
En un abrazo hasta que los huesos truenen.
El miedo va a esconderse detrás de aquella puerta.
Necesito solo un rato
Necesito solo una hora.
Ven. Estira la mano,
Un día podrás hacerlo sin látex, sin triple tela en el cubrebocas.
Ven. Aquí adentro oscurece pero todavía no es tarde.
Tal vez sea yo quien florezca y vaya a ti
perfume en un día sin lluvia,
sin los huesos rotos
sin cifras, sin pandemia.
Sin dolor.
Ven. Prepararemos café
Y tal vez hagamos el amor
 y no tendremos miedo de tomarnos de la mano,
ni de de cerrar los ojos. 
(interior de una geoda)

Aprendiz Lunar


¿Cuántos soles hacen falta para dinamitar la tristeza de mi madre?
Para dinamitarla en tres millones de partículas cuánticas,
 8 millones de quartz….

Perdí mi primera casa,
Un rio derrumbó mi casa primera,
Un mar océano derribó la mayoría de las construcciones
¿por eso siempre he querido huir?
Lo más sano siempre fue correr, secarse,
refugiarse en la playa más cercana.
Madre yo te agradezco que hayas sido mi casa primera,
Madre yo bendigo tus ojos de agua.
Madre, hemos sobrevivido al diluvio,
Sécate ya esa tristeza madre, y corre hacía el refugio.
Vamos a prender una hoguera enorme
Vamos a colocar un hilo rojo saliendo de tu ombligo
Para que el hilo se alargue y nos una,
 y luego, se rompa.

Madre, acércate al fuego esta noche
Madre, ama a la madre que aún vela tu sueño
Madre, abraza tu corazón
 se tu propia madre


Mayo 20 20



Barro y carne


Barro y carne
es
a blanco y negro
¿colores sin variación?
Circulo cromático en el que el fin es el origen, 
el inicio es fin.
En el inicio, o mejor dicho, en la escena inicial,
en la narrativa del comienzo mi piel era distinta
estuve hecha de barro y sal.
Entonces, las ciruelas sabían amargas…
pero nuevas primaveras llegaron,
mientras,
 la estatua de sal se desmoronaba,
la madera húmeda no servía para nada y
la marisma se había llevado mi casa.

La estatua seguía desmoronándose.
La estatua precipitándose al abismo,
lanzándose en cristales blancos,
sal deslizándose hacia una sopa espesa,
un billón de quartz, un caldo de cultivo.
La estatua, partículas salinas,
Y un millón de gotas.
1,2,3,4
Los fragmentos de la estatua
Corriendo hacia la playa
( en stop motion)
estallando, rompiéndose, fragmentándose.

Ahora guardo pirita debajo de las uñas
y amatista debajo de la almohada,
y de repente, soy otra,
barro pegado a los pies del musgo,
agapando de cabellera suelta.
Porque inevitablemente todos volveremos al barro
somos ese fragmento minúsculo,
boa mixtura entre tierra y agua
lodito en la media
vinito de mora negra
párticula de Dios debajo de la lengua
ostia sublingual.

Inevitablemente volveremos al barro,
Pero yo elijo no hacer ese viaje por tierra,
cuesta abajo la gota se desliza
Sal minada, sal de minería, vuelta líquida,
agüita salina, gotica suicida,
agua de nube, en parapente,
deslizándose
pasando a través de la carne,
tratando de esquivar el metal frío.
Gota de sal
viviendo el viaje
entrando en la suavidad de la luz líquida,
agua de vida,
gotita sagrada volviendo a integrase.
Inevitablemente
Un día, todos volveremos al barro. 


10 de julio 2020

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